Se han soliviantado “algunos” por el frenazo de Rosa Benito a su todavía marido Amador Mohedano, acaso sigue (para esos soliviantados) siendo la mujer menos que el hombre o como bien demostró la señora Rosa Benito igual al hombre, durmiendo sobre la arena bajo el cielo y la intemperie tres meses, que no son tres días, aguantando lluvias, tormentas tempestades, hambre, a Toni Genil y toda suerte de penurias como una jabata, donde hombres más jóvenes no resistieron y tuvieron que venirse a España, por no soportar las duras condiciones y hambrunas que se daban en la isla.
Rosa Benito es ganadora merecida y sobradamente de Supervivientes 2011. Es por ello normal que frene a quién debiera de respetar un bromeo televisivo que es “espectáculo” y no hacerse el ofendido a destiempo y desproporcionalmente.
Rosa no paso los últimos tres meses durmiendo entre sabanas, comiendo en mesa a mantel puesto, tenedor y cuchillo y ahí es donde hay que medirse y estar a la altura ante una mujer madraza, luchadora, válida y llena de un coraje digno de admiración, la cual se tiró al ruedo televisivo, seguro que por sacar a su familia adelante soportando largas tardes de toros.
Tiene Rosa Benito abriles y aledaños añadidos a la seguridad adquirida en esa prueba de fuego que es Supervivientes, para dar con la firmeza más absoluta el toque de atención a quién se atreva a ponerse borde y fuera de lógica con ella, ¡eso es lo que inquieta y preocupa algunos!
Amigos hay que valorar y hacer más crítica constructiva aunque venda menos y no estar continuamente fuera de lugar y al “acoso y derribo” pues eso sería muchísimo más digestivo y agradable para el telespectador .
¡Qué bueno sería que la coherencia fuera un paisaje televisivo y el respeto la palabra diaria!
Rosa Benito es ganadora merecida y sobradamente de Supervivientes 2011. Es por ello normal que frene a quién debiera de respetar un bromeo televisivo que es “espectáculo” y no hacerse el ofendido a destiempo y desproporcionalmente.
Rosa no paso los últimos tres meses durmiendo entre sabanas, comiendo en mesa a mantel puesto, tenedor y cuchillo y ahí es donde hay que medirse y estar a la altura ante una mujer madraza, luchadora, válida y llena de un coraje digno de admiración, la cual se tiró al ruedo televisivo, seguro que por sacar a su familia adelante soportando largas tardes de toros.
Tiene Rosa Benito abriles y aledaños añadidos a la seguridad adquirida en esa prueba de fuego que es Supervivientes, para dar con la firmeza más absoluta el toque de atención a quién se atreva a ponerse borde y fuera de lógica con ella, ¡eso es lo que inquieta y preocupa algunos!
Amigos hay que valorar y hacer más crítica constructiva aunque venda menos y no estar continuamente fuera de lugar y al “acoso y derribo” pues eso sería muchísimo más digestivo y agradable para el telespectador .
¡Qué bueno sería que la coherencia fuera un paisaje televisivo y el respeto la palabra diaria!





0 comentarios:
Publicar un comentario